El problema del campo no es la tierra sino la productividad y la transformación
El discurso sostiene que el principal desafío del sector rural no radica en la tenencia de la tierra sino en la baja productividad y la escasa transformación de los productos agrícolas. Se propone avanzar hacia un modelo donde los campesinos participen en procesos de industrialización como la producción de aceites de aguacate o cafés tostados listos para exportar. Esta visión contrasta con el enfoque tradicional centrado únicamente en la entrega de predios sin proyectos productivos asociados. Se argumenta que los países desarrollados han alcanzado su riqueza gracias a la tecnología y la educación más que por el sector primario. Ejemplos como la tilapia exportada o los aguardientes derivados de la panela ilustran cómo el valor agregado puede sacar adelante a las comunidades rurales. El planteamiento llama a repensar las políticas agrarias para priorizar la inteligencia y la transformación sobre la simple siembra.