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El cáncer arrebata la vida momentáneamente, pero la ola siempre pasa
Una mujer que atraviesa un tratamiento contra el cáncer comparte su experiencia personal sobre cómo la enfermedad y las terapias afectan el control del propio cuerpo. Describe los constantes pinchazos como si se convirtiera en un maniquí de pruebas y reconoce que estos momentos duros forman parte de un proceso temporal. Destaca la importancia de rodearse de personas que apoyen su visión de la enfermedad como un camino de sanación y no de enfermedad. Cuando alguien expresa ideas que no comparte, opta por bloquearlas de forma amable para proteger lo que le resulta beneficioso en ese momento.