El almirante José Prudencio Padilla, hijo de padre negro e hija de indígena Aguayú, comandó la batalla naval de Maracaibo que derrotó al segundo ejército español de reconquista y selló la independencia de los países bolivarianos.
El narrador vincula los colores de la bandera colombiana con la enseña haitiana, recordando que Haití fue el primer país de América en abolir la esclavitud y que aportó armas y combatientes negros a la causa de Bolívar.
La espada del Libertador, custodiada por la Guardia Libertadora, fue exhibida públicamente el 7 de agosto en Colombia como símbolo de una justicia aún pendiente, y se anuncia su devolución a la Quinta de Bolívar en Bogotá.