El gobierno nacional plantea una reforma al Código Nacional de Tránsito vigente desde 2002 para reducir el impacto económico de las multas en los hogares colombianos. Según el debate planteado, una infracción como pasarse un semáforo en rojo puede superar el millón doscientos mil pesos y, sumada a intereses, patios y grúas, terminar costando más de un salario mínimo.
Conductores consultados en la calle coinciden en que las fotomultas resultan excesivas y en ocasiones injustificadas, aunque reconocen que también contribuyen a la seguridad vial. La propuesta genera división: algunos ven en la rebaja un alivio necesario para el bolsillo, mientras otros temen que implique un premio para quienes incumplen las normas.
El reportaje recoge testimonios de personas que han recibido multas por exceso de velocidad o mal estacionamiento y que cuestionan si las sanciones actuales realmente educan o solo recaudan.