Barranquilla enamora primero a sus ciudadanos antes de conquistar al mundo
El turismo en Barranquilla debe iniciar con el amor de sus propios ciudadanos por la ciudad. Cuando los habitantes conocen su historia y valoran sus barrios surge un orgullo que atrae a visitantes de forma natural. La gente local representa el principal atractivo según el contenido. Su alegría, música, gastronomía y forma de vivir conforman un patrimonio intangible que se define como el nuevo lujo auténtico. El desafío consiste en convertir esa esencia en experiencias turísticas sin perderla. Los más de 180 barrios de la ciudad deben transformarse mejorando primero la vida de sus residentes y permitiéndoles ser protagonistas del crecimiento.