La tecnología ayuda a la educación sin sustituirla ni desplazarla
La tecnología ha transformado las acciones, comportamientos y formas de relacionarse en la sociedad actual. Aunque multiplica capacidades y contribuye al desarrollo humano, su aplicación debe centrarse en ayudar a la educación sin sustituirla ni desplazarla. La responsabilidad consiste en entenderla y adaptarla trabajando de la mano con comunidades educativas, colegios, rectores y docentes para acompañar a las familias.