El análisis posterior a la primera vuelta electoral destaca que Iván Cepeda obtuvo cerca de 9,7 millones de votos, superando los 8,5 millones logrados por Gustavo Petro hace cuatro años. Sin embargo, el resultado quedó por debajo de las expectativas internas que apuntaban a un triunfo en la primera ronda.
El promedio de las encuestas resultó más cercano a la realidad que las proyecciones optimistas del equipo, que confiaban en captar el voto de indecisos y abstencionistas en la última semana. Además, una porción significativa de los electores de Paloma Valencia migró hacia el candidato rival, fortaleciendo su posición.
Para alcanzar la victoria en la segunda vuelta se necesitarían aproximadamente 2,5 millones de votos adicionales, lo que equivale a un millón por semana hasta la fecha del balotaje.