Pedrito Acuña defiende el efectivo como gasolina para la democracia colombiana
Un diálogo satírico protagonizado por Pedrito Acuña genera confusión al defender el uso de recursos en campañas electorales. El personaje insiste en que el dinero sirve para fortalecer la democracia y no para los campesinos directamente. Se menciona una finca en Córdoba que habría sido prestada a Juan Fraile, quien niega ser Carmelo Hurtado. La conversación deriva en aclaraciones sobre cheques y nombres equivocados como Juan Pablo Murcia. El sketch parodia discusiones políticas colombianas con un tono absurdo y repetitivo que busca generar humor a partir de malentendidos.