El 11 de septiembre cambió para siempre las reglas de viajar y la privacidad
El atentado contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 marcó un punto de inflexión en la seguridad aeroportuaria y en las políticas de privacidad a nivel global. Antes de esa fecha era posible acompañar a los pasajeros hasta la puerta del avión sin necesidad de boleto. Tras el ataque se crearon agencias especializadas, se instalaron puertas blindadas en las cabinas y se impuso la limitación de líquidos en el equipaje de mano. El evento también aceleró la adopción de tecnologías como el reconocimiento facial, el rastreo de datos y la biometría en pasaportes. A nivel geopolítico, Estados Unidos inició la llamada guerra contra el terrorismo, lo que derivó en un incremento de la discriminación hacia comunidades musulmanas y de Medio Oriente.