Los periodistas convencieron a León Londoño de poner a Pacho Maturana
Pacho Maturana llegó al banquillo de la Selección Colombia de manera inesperada. Tras terminar su carrera como zaguero central, ejerció como odontólogo antes de ser contratado por el Once Caldas, donde rescató jugadores y formó un equipo competitivo. Su éxito en Manizales llamó la atención de Atlético Nacional y, posteriormente, de la prensa deportiva. Los periodistas convencieron a León Londoño de reemplazar a Jaime Silva por Maturana en 1987. Bajo su dirección, Colombia adoptó una identidad de juego que la llevó al Mundial de 1990, donde empató con Alemania, y al de 1994. Esa etapa marcó el inicio de la época más exitosa del fútbol colombiano.