El DT tuvo una arteria tapada y agradece su segunda oportunidad de vida
Un entrenador de fútbol contó en primera persona cómo una molestia que atribuía a un mal dormir o tos derivó en un diagnóstico de arteria tapada. El profesional decidió permanecer con su plantel para un partido en lugar de realizarse estudios médicos por la mañana, priorizando su rol pese a las recomendaciones de su esposa. Tras el encuentro, los exámenes confirmaron la obstrucción arterial y recibió atención inmediata en la clínica, proceso que describe como rápido y efectivo. El DT destacó el valor de esta segunda oportunidad y el peso que cobraron su familia e hijos durante la semana que transcurrió desde el inicio de los síntomas hasta la recuperación inicial.