El Presidente revela cómo la economía ilícita domina la violencia en Colombia
En una profunda reflexión, el Presidente de Colombia analizó las dificultades para alcanzar una paz total en el país, destacando que la violencia actual está fuertemente ligada a la economía ilícita, principalmente al narcotráfico y la minería ilegal. Según explicó, estas actividades ilícitas han desplazado a los antiguos conflictos ideológicos y políticos, convirtiendo la lucha en una disputa por el control del territorio y las ganancias que conlleva. El mandatario recordó la historia de violencia colombiana, desde la guerra entre liberales y conservadores hasta la confrontación entre socialismo y capitalismo, para señalar que la dinámica actual es distinta. Hoy las bandas y grupos violentos ya no persiguen aspiraciones políticas claras sino simplemente codicia y control económico. Destacó que la tasa de homicidios en Colombia, aunque ha disminuido notablemente desde niveles muy altos en los años noventa, sigue siendo considerablemente elevada. La mitad de los homicidios actuales están relacionados con el sicariato, que es vinculado a las disputas entre bandas por el dominio de economías ilegales. Además, mencionó que las mafias que dominan estas economías a nivel mundial son en su mayoría extranjeras, lo que complica aún más la situación y las posibilidades de solución local. Finalmente, el Presidente hizo un llamado a entender que la política tradicional no es suficiente para enfrentar este tipo de violencia, ya que la economía ilícita no se resolverá con instrumentos legales sino con medidas que logren imponer el control del territorio y la población, una realidad que obliga a replantear estrategias para buscar la paz en Colombia.