Menos lluvias por El Niño encarecen la energía y golpean a hogares
Menos lluvias reducen el agua que entra a los embalses y limitan la capacidad de generación hidroeléctrica del sistema. Ante esta situación, las plantas térmicas que funcionan con gas, carbón o combustibles líquidos deben suplir la demanda, lo que encarece la producción de energía. Los precios suben y las tarifas se presionan, con el impacto final llegando a hogares, negocios e industrias. El Niño no crea las debilidades del sistema, sino que las expone.