Cambiar la capital de Colombia exige reforma constitucional, no capricho del presidente
El análisis constitucional deja claro que la capital de la República está fijada por la Constitución Política y no puede ser alterada por voluntad del presidente electo. Cualquier intento de establecer sedes alternas requeriría una reforma constitucional aprobada por el Congreso, un referendo o una asamblea constituyente. Además, la posesión presidencial debe realizarse ante el Congreso en pleno, cuya sede está en la capital actual.