La víctima será el centro en las negociaciones jurídicas con grupos armados
El gobierno ha dejado claro que cualquier negociación con grupos armados o terroristas debe desarrollarse dentro de un marco estrictamente jurídico. Por ello, el interlocutor oficial debe ser un abogado que transmita mensajes claros y limitados a las herramientas legales existentes. Los grupos ilegales no tendrán espacio para debatir el marco que se les impondrá. Este será definido por el gobierno con el consenso del Consejo de Política Criminal y tramitado ante el Congreso de la República. Las víctimas ocuparán el centro del proceso. Su aprobación motivada será necesaria, por ejemplo, para conceder libertad condicional, otorgándoles un peso equivalente al de la judicatura en la verificación del cumplimiento de compromisos como la dejación de armas y la desmovilización.