Más de veinte elefantes han fallecido en la zona de Amboseli, Kenia, bajo la sombra del Kilimanjaro, presentando los mismos síntomas de dificultad respiratoria, ojos enrojecidos y parálisis progresiva.
Las autoridades locales apuntan a un posible envenenamiento por cianuro en frutas con pesticidas, pero esta hipótesis choca con la ausencia de muertes entre buitres, hienas y ganado que comparten el mismo territorio.
Los habitantes de la zona sugieren que podría tratarse de una enfermedad desconocida que afecta exclusivamente a los elefantes, sin que la ciencia haya logrado identificarla ni detenerla por ahora.