La transición energética en regiones como La Guajira enfrenta obstáculos que van más allá de la tecnología y la inversión. Un informe del gremio Acolgen indica que todas las empresas del sector perciben un deterioro en la seguridad territorial, mientras que el 92% reporta debilidad en la estabilidad normativa y más de la mitad señala retrocesos en los procesos de licencias ambientales.
El análisis subraya que el viento y el sol no bastan sin infraestructura, instituciones confiables y capacidad real de ejecución. La región, históricamente afectada por pobreza y conflictividad, requiere coordinación entre empresas, autoridades y comunidades para que los proyectos de energías renovables avancen de manera efectiva.