Escuela de Silencio detecta susurros de vida bajo escombros con micrófonos sensibles
La Escuela de Silencio participa en operaciones de rescate mediante unidades especializadas que combinan audio sensible y video. Estos equipos, integrados por dos o tres profesionales, entran subordinados a los bomberos para esperar el momento de silencio y registrar sonidos vitales. La pedagogía del silencio sensibiliza a las personas presentes sobre la importancia de detectar fricciones mínimas. Una vez identificada la ubicación mediante varios micrófonos, se confirma con la sonda de video y se procede al rescate.